No somos dos extraños
ni somos tan distintos
estamos en el medio
buscando algún lugar...
EL BORDO
jueves, 30 de abril de 2009
viernes, 24 de abril de 2009
Crecí junto a las personas que creen que nada es imposible, y admito q ahí me di cuenta de lo tarde q empecé a crecer. De la gente de no se resigna. Ellos, q en algún momento tuvieron algo q perder pero siguieron adelante. Crecí cuando conocí el arte, cuando me dejé llevar por las emociones, cuando me di el espacio para estar triste. Supe lo q era estar mal, estar bien, querer y no poder, y esas tantas palabras q a medida q uno crece significan cosas diferentes como: revolución, arte, solidaridad, amor.
Crecí, pero de a muy poquito, junto a esa gente que hoy dice que,
LA LUCHA SIGUE, PORQUE ES JUSTA.
Crecí, pero de a muy poquito, junto a esa gente que hoy dice que,
LA LUCHA SIGUE, PORQUE ES JUSTA.
jueves, 23 de abril de 2009
Ella me cambió la vida, en todos los aspectos posibles. Y yo, q soy de gran masa de personas que le tienen miedo al cambio, me dejé influir. Ella, asi de pequeña, me sorprendió con las preguntas más absurdas del mundo, pero todas con sus risas contagiosas y su manera de restarle importancia si yo no sabía contestar. Ella, mi mundo, se fue a soñar a otro lado, y cuando me quedé sola, me acordé cada tarde haciendo música sin ella, pensando en llamarla. Ella, cuando se fue, se perdió. Se perdió en el mundo de colores y en la gran ciudad. Se alejó de mi, de mis hijas, y de Juancho. Y aún asi, estaba radiante de felicidad, al saber que ella perseguía el sueño q yo no me había animado a correr.
Cuando la conocí, no me importó. Supongo q eramos chicas, y cada una tenía sus anécdotas, sus amigos, y sus ganas de ser feliz de manera diferente. Y el tiempo, la música y el arte, nos acercaron de a poco, generando mil conversaciones del tipo: ¿te puedo seguir preguntando? y ¿que hará una cuba en mosca? Ella, me mostró el camino q yo elegí para mi vida, y me regaló la primer canción. Ella, me sedujo con una banda, con un cuaderno, y con un viaje que nunca ocurrió. Ella, y muchas personas más, algunas perdidadas en el tiempo, otras en el espacio, y otras en sus propias cabezas, fueron mis risas, mis ojos y mis lágrimas, mis pies en la tierra, mis imágenes. Ella, fue quien me presentó al "primer amor" (como deciamos en aquellos tiempos) y le salvó la vida. Ella, me recomendó el primer teatro. Ella, me contagió de sueños y de ilusiones para vivir. Ella, q tantas veces enamoró al mundo y a mi me dio historias para escribir. Ella, la madre de mi ahijado, me ayudó a seguir, aún cuando estaba muy lejos.
Ella, fue una de las mejores personas q conocí en mi vida. Asi de sencilla, asi de diferente, pero siempre con las mismas ganas de estar juntas, y sacarnos el tipo de ropa, la ideología de cada grupo, y hablar de música y de la revolución del arte. Asi de hermosa, con el tiempo de invitarme a soñar en colores (xq yo siempre había soñádo en blanco y negro). Asi, simple pero enorme. Callada, pero con mucho para decir.
Ella, que fue mi mundo, volvió para decirme q todo va a estar bien.
Y así, no tengo nada mas q hacer, q agradecerle haberme hecho conocer esto, q en alguna oportunidad nos animamos a llamarle felicidad.
"UN ESPACIO PARA EL ALMA SENTIRSE COMO EN CASA, UN ALTO EN EL CAMINO NADA MAS..."
miércoles, 22 de abril de 2009
Mentiamos
No le pedí q mienta. Ni siquiera aun, q finja. No me pidió q mienta. Y menos aun, q finja. Fuimos la peor farsa. Y aun asi, nos reiamos de como nos mentiamos a nosotros mismos. Reíamos. Eso era lo importante para mi. Q con él, era feliz. Y él decia serlo conmigo. Tal vez, esas conversaciones fueron parte de las mil mentiras q nos dijimos día a día. Lo q yo no comprendí, es q para mentir, hay q saber hacerlo. Y no supe. Él, me robaba una sonrisa cuando decía quererme. Sabiamos q era mentira, y aun asi, nos servia para pasar el tiempo. Eramos dos boludos pasando frio, finjiendo q no. A veces, nos olvidabamos nuestras propias conversaciones. Y en pocos días, comenzamos a contar cuantas veces nos mentiamos. Parecía una competencia interminable donde la mentira comienza a ser verdad. Y la verdad, contagiada x el acto de mentir, se torna mentira, pero aun siendo verdad. Así de complicada era nuestra situacion. Y era tan complicada, q nos reíamos de eso. Nos reíamos. Siempre felices. Ya no nos importaba si las mentiras tenían patas cortas, xq ni siquiera tenían patas. Cada tarde juntos, él tenia una vida difirente y yo vivía en distintas calles. A cada momento, nuevas anectodas, nuevos amigos, nuevas formas de reir. Nos mentiamos al decir q no saliamos, y cuando nos encontrabamos en medio de la noche, solo se nos ocurría reir. Reir de nuestra pobreza al mentirnos. Reir de ver en nuestras caras dibujada la mentira. Tan tontos, q nos reíamos de serlo. Estaba contenta de no ser la unica q mentía. X lo menos, eramos los dos una farsa. Un intento fallido de relacion. Algo q nunca sería nada. Pero mientras era nada, nos divertiamos de esto. Juntos, cuando los amigos nos abandonaban. Juntos en las tardes aburridas q parecen invernales. Juntos. Tan juntos, q él comenzó a cansarse de mi. Y yo de mentir. De soportar mentiras. De verlo con otra. Y asi, le dije. Si. Le dije o le grite q basta. Tal vez x eso, dejo de mentir. Dejo d hablar. Dejo de existir. Dejo, como yo queria, de ser una mentira. Y ahora, extraño mentirme a mi misma, y decir quererlo. Extraño mentirle a él. Y extraño reirme. Lo peor, es q si lo lee, creerá q es mentira.
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