
Ella me cambió la vida, en todos los aspectos posibles. Y yo, q soy de gran masa de personas que le tienen miedo al cambio, me dejé influir. Ella, asi de pequeña, me sorprendió con las preguntas más absurdas del mundo, pero todas con sus risas contagiosas y su manera de restarle importancia si yo no sabía contestar. Ella, mi mundo, se fue a soñar a otro lado, y cuando me quedé sola, me acordé cada tarde haciendo música sin ella, pensando en llamarla. Ella, cuando se fue, se perdió. Se perdió en el mundo de colores y en la gran ciudad. Se alejó de mi, de mis hijas, y de Juancho. Y aún asi, estaba radiante de felicidad, al saber que ella perseguía el sueño q yo no me había animado a correr.
Cuando la conocí, no me importó. Supongo q eramos chicas, y cada una tenía sus anécdotas, sus amigos, y sus ganas de ser feliz de manera diferente. Y el tiempo, la música y el arte, nos acercaron de a poco, generando mil conversaciones del tipo: ¿te puedo seguir preguntando? y ¿que hará una cuba en mosca? Ella, me mostró el camino q yo elegí para mi vida, y me regaló la primer canción. Ella, me sedujo con una banda, con un cuaderno, y con un viaje que nunca ocurrió. Ella, y muchas personas más, algunas perdidadas en el tiempo, otras en el espacio, y otras en sus propias cabezas, fueron mis risas, mis ojos y mis lágrimas, mis pies en la tierra, mis imágenes. Ella, fue quien me presentó al "primer amor" (como deciamos en aquellos tiempos) y le salvó la vida. Ella, me recomendó el primer teatro. Ella, me contagió de sueños y de ilusiones para vivir. Ella, q tantas veces enamoró al mundo y a mi me dio historias para escribir. Ella, la madre de mi ahijado, me ayudó a seguir, aún cuando estaba muy lejos.
Ella, fue una de las mejores personas q conocí en mi vida. Asi de sencilla, asi de diferente, pero siempre con las mismas ganas de estar juntas, y sacarnos el tipo de ropa, la ideología de cada grupo, y hablar de música y de la revolución del arte. Asi de hermosa, con el tiempo de invitarme a soñar en colores (xq yo siempre había soñádo en blanco y negro). Asi, simple pero enorme. Callada, pero con mucho para decir.
Ella, que fue mi mundo, volvió para decirme q todo va a estar bien.
Y así, no tengo nada mas q hacer, q agradecerle haberme hecho conocer esto, q en alguna oportunidad nos animamos a llamarle felicidad.
"UN ESPACIO PARA EL ALMA SENTIRSE COMO EN CASA, UN ALTO EN EL CAMINO NADA MAS..."